Maríñez sospecha de llamados de Hatuey a Miguel
5 de marzo de 2012. Santo Domingo
El
ingeniero Julio Maríñez, vicepresidente nacional y presidente de la Comisión de
Control del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, consideró que
sería “una gran torpeza” que Hipólito Mejía intente usar a Hatuey
Decamps como punta de lanza en contra del presidente de esa organización,
Miguel Vargas.
Maríñez se refirió a la tesis
expuesta por diferentes analistas, de que se pretende usar a Decamps como un
instrumento en contra de Vargas, suposición que –dice Maríñez- parece ser
confirmada por diferentes llamados que ha estado haciendo el presidente del
Partido Revolucionario Social Demócrata a que Miguel Vargas se incorpore al
proselitismo de Mejía más allá de su decisión de hacer campaña en el plano
institucional.
“Ese es un tema ya sobrepasado por
nuestro partido, y tanto el candidato presidencial como su comando de campaña
han señalado que respetan la decisión de Miguel, así que no se entiende qué
está buscando Hatuey con estos planteamientos”, expresó Maríñez.
Decamps no es “presidente histórico”
Rechazó además el señalamiento de
Decamps, en el sentido de que es “el presidente histórico del PRD”, lo que
consideró ofensivo para los perredeístas en estos días que celebran el
natalicio de José Francisco Peña Gómez, a quien sí corresponde esa categoría,
pues fue el protagonista de acontecimientos que vincularán por siempre su
nombre con la decisiva participación del PRD en la defensa de la
constitucionalidad y la construcción de la democracia nacional.
Dijo que después de esos y otros méritos
de Peña Gómez, y sin pretender hacer comparaciones necias, si alguien ha hecho
historia al ser elegido en el PRD es Miguel Vargas, quien obtuvo el 97 por
ciento de los votos de las y los perredeístas en el plebiscito que refrendó su
elección como presidente del partido, y que además cuenta con un respaldo
fundamental en las estructuras y el liderazgo del partido en su dirigencia y
autoridades a todos los niveles.
“Eso es muy diferente al caso del
compañero Hatuey Decamps, que nunca ha ganado una elección en los altos cargos
ostentados en el partido, pues en 1976 fue derrotado por Pedro Franco Badía
para la presidencia del Distrito. En 1985 fue puesto por el dedo de Peña Gómez
como secretario general, para impedir que Salvador Jorge Blanco hiciera elegir
en ese cargo al ingeniero José Michelén.
Citó además que en 1989 Decamps fue
puesto de nuevo de dedo por Peña Gómez, “cuando ya nosotros le teníamos ganada
la convención” y que llegó a la presidencia del PRD en 1999, habiendo obtenido apenas
un 3 por ciento de los votos como precandidato presidencial, se insurreccionó
provocando que Hipólito, electo ya el candidato presidencial para el 2000,
promoviera la destitución de Emmanuel Esquea Guerrero, para colocar en esa
posición a Hatuey”.
Maríñez dijo que Hatuey y todos los
aliados que pueda lograr Mejía son importantes y bien venidos, “incluso,
respetamos su decisión de darle un rol preponderante en la conducción de la
campaña, pero estemos claros de que Hatuey es ya un cuerpo extraño en el PRD,
por eso no es como se dice que fue solo Hipólito Mejía quien lo expulsó del
partido en el 2004, allí todos los sectores se unieron para expulsarlo en la
comisión Política, y sólo Pedro Franco Badía y Federico Ginebra
dijeron estar en desacuerdo”, concluyó.

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