Puntos de vista 28 Febrero 2012
El sábado la cita es en Bellas Artes
Tony Raful
Hˆlderlin se preguntaba para qué servían los poetas en tiempos de mezquindad; y Brecht decía que se cantaría a la rosa en los tiempos sombríos. El mundo es sombrío y hay exceso de mezquindad. Pero se canta a la rosa como admira uno la plural belleza, la diversidad de ponientes, pirámides y sirenas horadando sueños, la cola verde del bosque, la lima azul del alba, un proscenio de ballerina, el ámbar que encandila la lumbre cautiva, la ternura que revoca el vacío de vivir.
Sirven los poetas para cantar en tiempos de mezquindad y disturbios en las antípodas y en el corazón de los hombres. Se cantará siempre a la rosa, a su breve eternidad, al fiero violeta de un cocuyo o un delfín. Pavese dijo que vendría la muerte y tendría tus ojos. Vendrá la vida y tendrá tu rostro, los andamios y la pasarela, la clave cantarina de todos tus besos.
El próximo sábado el Palacio de Bellas Artes es el escenario de un acto único y deslumbrante. ¿Cuántas veces el poeta la vio bailar? ¿Cuántas veces la ballerina, todas ellas danzaron y cuántas ideas, cuántas imágenes en tropel pasaron veloces por su cabeza? Es la historia circular de una danzarina que baila delante de un poeta, y de un poeta que va cantando cada movimiento, que confiesa todas las ideas que sobrevuelan, el cántico profundo del alma, las cantatas y las partituras, el hondo crepitar del alma conmovida.
El sábado en la noche, las puertas de la sala principal, Máximo Avilés Blonda, se abren de par en par, para acoger a la multitud abigarrada, heterogénea, diversa, que acudirá al arrobamiento de un segundo o de un tiempo engalanado. La ballerina bailará su danza en plenitud, en posesión de atributos y espacios sublimes. El mundo nació de una danza, el verbo era una danza, una simetría del cuerpo y los sonidos, de la música convocante y de la palabra creadora. El espectáculo es la puesta en circulación de “Mirándote bailar”, texto de música y dicción alucinada.
La danzarina bailará y el maestro de la danza, Eduardo Villanueva, declamará el poema, bajo las leyes rítmicas del encanto y el primor. Verso y sonido, cuerpo y espacio tendidos sobre el pentagrama, mientras los maestros Dante Cucurullo y María Irene Blanco estarán en los pianos, música compuesta por Dante, especialmente para el acto supremo del encantamiento visual, la poesía y el ballet.
Es una sinfonía de gestos y movimientos que enlazan los versos en un tinglado de armonía y placidez. “Mirándote bailar” es toda una oda ciclópea, un esfuerzo sostenido, bajo la producción del artista Giovanny Cruz, semidios del teatro y fabulador de todas las utopías. Un formidable montaje donde se fusionan las artes, la placidez infinita del alma sensible. Es una historia colectiva, José Miura, siguiendo con sus ojos de artista y creador toda la escenografía; Karoline Becker, en el rol más alto y profesional de una artista que toca en minutos la eternidad y sus promontorios de luz y hermosura. Honey Estrella conduciendo magistralmente el acto.
Pedro Delgado Malagón, un amigo del Renacimiento, quien me confesó que no puede escribir prosa sobre un poema en movimiento, y escribirá poesía; Luis Molina, grabando todo hasta el mínimo detalle, verso o cuerpo levantado por la levedad de la música y su tejido de criaturas; Onorio Montás, detrás de la cámara profesional, sosteniendo una convocatoria de imágenes caudalosas. Todos citados el próximo sábado al Palacio de Bellas Artes. Yo no sé si habrá luna nueva o cuarto menguante, si caerá la llovizna como una bendición celeste o habrá un firmamento estrellado para que Neruda escriba los veinte poemas de amor y una canción desesperada.
Pero estará el mar acosando la noche y los peldaños, su salitre rumoroso será fulgor sorprendido en las aceras y en las columnas, la ballerina bailará en punta de ballet, y el mundo cabrá en su cuerpo, en sus manos casi divinas, en el acto superior de la música encantada, en el ambiente glamoroso de Bellas Artes.
Todos están invitados para detener esa noche las ruedas de los días, su rutina espantosa. “Mirándote bailar” es más que un texto, que un poema, es un conjunto de visiones, es un vidente dando a luz toda la magia y ensueño de una ballerina que danza en un corredor de luz y poesía, montada sobre un corcel de sonidos y de belleza. http://www.listindiario.com.do/

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