No bien pasó el Año Nuevo, un medios de comunicación estadounidense hizo una “profecía nefasta” para levantar una nueva ola en las relaciones chino-estadounidenses.
El 3 de enero, “The Washington Post” dio a conocer un artículo titulado “Los expertos dicen que las relaciones chino-estadounidenses van a enfrentar el punto más bajo”. El artículo dice que es muy probable que la Administración Obama apruebe a comienzos de este año la venta a Taiwan de helicópteros “Black Hawk” y misiles antimisiles por valor de miles de millones de dólares, e incluso el programa de diseñar y construir submarinos diesel para Taiwan y, al mismo tiempo, Obama está dispuesto a entrevistarse con Dalai. El artículo pasa a comentar que “al parecer, el punto más bajo que se aproxima está asegurado”.
Aunque a los medios de comunicación estadounidenses les gusta crear cosas sensacionalistas, no parece en esta ocasión sin causa alguna, pues se trata de un problema importante y sensible. Con anterioridad había rumores en el sentido de que Obama se proponía entrevistarse con Dalai en su visita a Washington el año pasado, pero debido a su visita a China, postergó deliberadamente esta entrevista. En cuanto a la venta de armamentos a Taiwan, aunque el Departamento de Estado norteamericano no dio respuestas directas a las preguntas pertinentes, reconoció que se mantenía en comunicación con Taiwan sobre la venta de armamentos.
La venta de armamentos a Taiwan y el problema de Dalai siempre han sido el toque de las relaciones chino-estadounidenses. ¿Cómo Obama juró en lo alto de la Gran Muralla encarar las futuras relaciones estadounidense-chinas y poco después se propone “socavar sus fundamentos”?
Algunos dicen que esto no es más que la continuidad de la estrategia de EEUU para Asia Oriental y que la venta de armamentos a Taiwan fue un pedido ordenado en la época de Bush y Obama no hace más que seguir la regla de su antecesor; otros sostienen que la postura humilde en su visita a China el año pasado provocó gran descontento de algunas personas, razón por la cual tiene que blandir el garrote para apaciguar el estado de ánimo en el país; otros argumentan que en el período anterior la petición estadounidense de apoyo de China a su propuesta para sancionar a Irán no ha obtenido respuesta de la parte china, razón por la cual Washington quiere dar una lección a Beijing…Es probable que todos estos análisis tienen cierta razón, pero la causa fundamental reside en las consideraciones de Estados Unidos sobre sus intereses estratégicos.
En apariencia, Obama, después de asumir la presidencia, ostenta cara risueña en todas partes y se muestra humilde por doquier, pero está muy consciente de qué son los intereses fundamentales de los Estados Unidos. La clave de la táctica de “poderío hábil”, ¿no es acaso usar costo relativamente bajo para maximizar sus propios intereses? Por lo tanto, vemos que aunque ahora Washington habla profusamente de superar juntos los momentos difíciles, no cede, al igual que antes, ni una sola pulgada en intereses fundamentales. Ha sido así en la Conferencia de Copenhague, y también en las reuniones de Asia y el Pacífico. A juzgar por largo plazo, sea China como socio económico de Estados Unidos o su acreedor por enorme monto, aunque Estados Unidos no menosprecia sus relaciones con Beijing, Taiwan es indispensable para sus intereses estratégicos en el Pacífico Occidental; EEUU necesita que Taiwan eleve en cierta medida su capacidad para mantener un equilibrio y materializar con ello sus intereses estratégicos. En cuanto al problema del Tíbet, no sólo encarna la “norma moral” norteamericana de siempre, sino que, en mayor grado, es otra carta con que Washington puede contener a Beijing…
A comienzos de 2010, si la Administración Obama realmente actúa a su antojo en estos dos problemas, es probable que la “profecía nefasta” del medio de comunicación estadounidense se haga realidad. Tanto el problema de Taiwan como el tibetano están relacionados con la soberanía e integridad territorial de China y constituyen intereses esenciales de la parte china. En estos momentos en que se incrementan los intereses comunes de China y Estados Unidos y éste necesita más cooperación china para resolver una serie de problemas internacionales, desafiar a los intereses esenciales de la parte china y dar origen a nuevas fricciones le costará obviamente. (Pueblo en Línea) 06/01/2010 http://spanish.peopledaily.com.cn/31619/6861172.html |
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