El único objetivo de publicar sus vivencias en el periódico El Caribe, es que las presentes y futuras generaciones puedan apreciar los hechos ocurridos en el país, principalmente todo el dolor, todo el sacrificio, la sangre que le ha costado al pueblo dominicano disfrutar de las tímidas libertades públicas que hoy tenemos. “Los jóvenes de hoy no han valorado el esfuerzo de los expedicionarios de Luperón, Maimón, Constanza y Estero Hondo, el sacrificio de los desaparecidos y torturados en la cárcel La 40, de los que aquí se levantaron a defender la Constitución del ‘63. Los que levantaron con orgullo y dignidad la reivindicación de la soberanía nacional en el 65. A estos jóvenes de hoy hay que decirle que todo no es chabacanería, que cuando uno se mueve por las calles de este país, proclamando, exponiendo sus ideas, eso ha tenido un precio. Y yo quisiera con mis vivencias hacerle un pequeño aporte”. Santiago. El experimentado jurista Ramón Antonio Veras (Negro Veras) expresó que los que combatieron el régimen de Trujillo jamás pensaron que la nación que defendieron estaría hoy sumida en un ambiente de corrupción, inseguridad, donde el narcotráfico está presente y los sicarios han tomado preeminencia en la criminalidad. Aunque reconoció el cambio que ha experimentado el país después de la desaparición física del tirano Rafael Trujillo Molina, los que conspiraron contra esa dictadura jamás pensaron que hoy, en el siglo XXI, se diga que “aquí la impunidad impera y se vuelve como un trofeo”. Al comparecer como invitado al Almuerzo Semanal de Multimedios del Caribe, realizado esta vez en la ciudad de Santiago, el reputado jurista dijo que en la actualidad hay una sociedad más deteriorada y agrietada lo que, advierte, viene del seno familiar, pasa por el sistema educativo, hasta llegar a las instituciones del Estado. Negro Veras fue entrevistado por el director de El Caribe, Manuel A. Quiroz. De acuerdo con el destacado escritor y luchador antitrujillista, el accionar político que iniciaron esos jóvenes cuando tenían 14 y 15 años no es el escenario que observa, “donde la politiquería se ha convertido en un negocio indecente y donde se va hoy a la política a hacer negocios, y donde los dominicanos decentes ven que solamente la mediocridad y grupo de truhanes hacen vida pública, como si fueran honorables”. Tiene la creencia de que ningún dominicano o dominicana debe privar a este pueblo de hechos, acontecimientos y acciones que han ocurrido en el país, ya que muchos están vivos, y por una u otra razón han sido testigos o actores, “y yo he querido exponerle al país mis vivencias de 55 años en la vida pública del país”. Dijo que quiere llevar a los lectores de El Caribe “mis experiencias como estudiante de primaria, secundaria, universitaria, mi participación en la vida estudiantil, como militante en organizaciones políticas, gremiales, públicas y clandestinas”. Afirma que tiene documentos y piezas, en base a los cuales podrá fundamentar sus testimonios, y que utilizó un procedimiento metodológico para organizar todos estos datos. “Sin proponérmelo, he guardado papelitos, muchos documentos”. Tiene documentaciones que datan desde el 1957 que soportan los hechos de los cuales ha sido testigo o actor. Esas piezas las puso en manos del Archivo General de la Nación, institución del Estado que guarda todos sus documentos personales, profesionales y privados, debidamente organizados y encuadernados. “Son los originales que sustentarán las publicaciones que inician el próximo sábado en El Caribe, que voy a publicar, y ya le pusieron el nombre Colección doctor Ramón Antonio Veras”. “En cada trabajo yo pienso desarrollar y presentar el escenario en el cual se da el caso y las personas que intervienen el en mismo, algunos ya fallecidos, pero en un 70 por ciento o más todos están con vida”, precisó. Recordó que recientemente puso en circulación el libro “De la Calle a los Estrados por Justicia y Libertad”, y de 23 personas citadas en la obra, el día de puesta en circulación había 20 presentes, como testigos de lo que se narra en ella. El doctor Veras dice que no busca nada material con las publicaciones de esos trabajos, “porque nada puedo recibir económicamente a no ser la satisfacción del deber cumplido, sin pretensiones de herir a nadie, ni personal, ni moral, ni individualmente, ni a familias”. Su actitud ante la vida define los seres humanos, “y aquel que en un momento dado en este país ha cometido una falta y yo tengo la prueba, la voy a donar para edificar a nuestro pueblo”. Como uno de los momentos más emotivos de su vida, recuerda la primera vez que fue a la cárcel y le tocó ocupar la misma celda donde su madre había estado presa. “Mi madre fue detenida en el 1953, después de un foro público que pusieron en su contra, y luego en la misma celda en la fortaleza San Luis, ahí fui yo a dar con mis hermanos, el primero de mayo de 1955”. Para él, aquello fue terrible, porque cuando su madre estaba presa, iba a llevarle la comida en una pequeña cantina, y durante tres meses, cada domingo iba a verla y se sentaba en esa celda, en la misma que luego fue a parar, “pero ese es uno de los episodios más terribles para mí, por esa situación que se presentó de que ahí había estado mi mamá”. Esta parte de la historia que le ha tocado vivir y que ahora pretende contar no deja de sacar ese gran sentimiento que lleva dentro y que baña de nostalgia al hombre fuerte que hoy ronda los 70 años de edad, que asume la responsabilidad de contar a los demás sus vivencias y las de muchos de sus amigos. Posteriormente en esa misma celda, el viernes 11 de octubre de 1963, “nuevamente fui abusado en esa celda, muy golpeado, porque fue por motivo de una protesta estudiantil contra el golpe de Estado del profesor Juan Bosch”. Recordó que hay muchas personas que todavía están con vida de las que participaron en esas acciones, y cree que el pueblo dominicano, en este momento, tiene derecho a conocer de esos hechos, y que hay que decirle al país el comportamiento, la actitud que han tenido sus conciudadanos. El veterano abogado asegura que no esconderá nada de lo que sabe, que lo que ocurrió será contado y estará disponible para los lectores. “El que se considere lesionado, el periódico El Caribe no es responsable de nada”. Dijo que personalmente responderá por todo el contenido de sus vivencias. “El que se sienta lesionado, puede pedir una explicación y sino se siente satisfecho, recurrir a las vías legales, y yo tener la oportunidad de demostrar que lo que he dicho responde a la verdad histórica”. Al hablar de los elementos esenciales que deben conformar la sociedad, la familia, la amistad, dijo que el ser humano tiene amistades, conocidos y amigos. “Yo tengo miles de conocidos, tengo cientos de personas con las cuales mantengo amistad, pero mis amigos ocupan un lugar especial en mi vida, mis amigos son la prolongación de mi persona”. Expresó que el ataque a un amigo suyo lo recibe como un ataque a su persona, y que no guarda silencio cuando un amigo o amiga es víctima de improperio, de la difamación. “Yo no acepto que un amigo mío sea víctima de palabras hirientes. Si un amigo comete una falta, yo soy el primero en censurarlo, y lo he hecho públicamente, pero que un amigo no sea atacado como se utiliza ahora con diatribas”, expresó, al tiempo que resaltó que no tiene amigos malos, y que sus amigos son buenos. Libertad de expresión. La libertad de expresión se utiliza para herir, para fastidiar, para denostar, hay resentimientos sociales. Cuántas pequeñeces. Y esos que ejecutan acciones indignas siempre hay que verlo por debajo de la colilla y deben ser colocados como los libros que no se leen, precisó. Distorsión de la historia Las ejecutorias de Trujillo siguen siendo motivo de inquietudes, todo lo que se refiere al tirano se lee, pero hay lecturas que no se apegan a la realidad y lo presentan en una versión diferente, y como muestra está el libro “Asunto de Mi abuelo”, de una nieta del dictador, lo que ha generado un debate entre intelectuales dominicanos que objetan que se le haya dado el Premio Nacional de Novela. Lamentablemente, nuestro pueblo no ha tenido desde las alturas del poder político del Estado una adecuada edificación de lo que fue el régimen de Rafael Leonidas Trujillo Molina”, advierte. También lamentó que en los últimos tiempos aquí se quiere presentar este régimen como uno más, y no es así. “Fue diferente a todas las dictaduras feroces que han existido en América Latina y el Caribe. “Y esa novela, una de dos, no se debió dejar participar, pero si ganó y apreciaron que merecía el premio, regateárselo hoy es una pequeñez”, expresa. Dijo que el antitrujillismo no debiera tener espacio, a no ser para edificar a lo mejor de este pueblo, porque no debería pasar una obra donde se señale a los participantes en la gesta del 30 de Mayo como asesinos. Aclara que si en una obra figuran los héroes del 30 de Mayo como asesinos, entonces esas personas no tenían ningún valor, ni tenía sentido el sacrificio que hicieron. “Y yo digo, usted podía estar o no de acuerdo con el pensamiento de los héroes del 30 de Mayo, pero el respeto público se lo merecen, y si ese régimen no fue el mismo de la 42, de La 40, del Nueve, entonces los dominicanos no tenemos memoria”, precisa. Una vida de compromiso Negro Veras es conocido por su trayectoria como abogado destacado en la ciudad de Santiago y en el país, por su defensa a la soberanía y a los mejores intereses de la nación. Cuando apenas contaba con 16 años, se sumó al grupo conocido como Los Panfleteros de Santiago, que con creyones decidieron manifestar su rechazo al régimen de Trujillo, pero no todos tuvieron su misma suerte. Murieron en esta lucha y él vive para contar esta parte de la historia reciente del país. http://www.elcaribecdn.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=210365:negroveras-la-impunidad-impera-en-el-pais-y-se-vuelve-un-trofeo&catid=104:nacionales&Itemid=115 |