Balbina Negreira.
En medio de las celebraciones con motivo del Día de las Madres dominicanas, no se ha dejado de escuchar y sentir las voces desde el exterior por el descontento unánime e inexplicable desde todos los Partidos políticos.
Su mísera aprobación de un diputado(a) y dejar desierto el de senador(a) tanto para USA como para Europa, por los y las señores Asambleístas ha movilizado e incluso han unido a todos los colores políticos partidistas.
No deja de ser preocupante y hasta cuestionable el por qué de su decisión. Y más aun poniendo-entredicho irrespetuosamente-el Pacto de los dos líderes políticos del país, no hay que mencionar sus nombres.
Esto da lugar a muchas interrogaciones e hipótesis. Por ejemplo, con la presencia de senador(a) y más diputado\as en el exterior, perderían una serie de privilegios los señores y señoras legisladores?
Como pueden ser gestiones y contactos con líderes mundiales.
¿Acceso a cursos de postgrado, becas, viáticos, viajes, por toda la geografía norteamericana y europea?
Se mermaría su estatus de figuras extraordinaria cada vez que visitan suelo extranjero.
Visitas que van desde poder tener el honor de “besar el anillo al papa” en la Ciudad del Vaticano, hasta pavonearse con toda la élite política en ambos hemisferios.
Qué pasa entonces, con todos y todas los dominicanos que llevan décadas construyendo su propio sueño personal; porque en nuestro país por una u otra causa no fue posible y, que gracias a requisitos como la tenacidad, responsabilidad, esfuerzo, trabajo duro y serio, preparación, riesgo y con todo el handicap que supone a los que vivimos fuera de nuestro país lograr algo, se ha conseguido un espacio y respeto a nuestra trayectoria primero en lo personal, empresarial, profesional y político.
Después que hemos sido capaz de todo esto……ah y me olvidaba, de los millones en dólares y euros con que hemos contribuido en remesas al país, a la actividad y campaña política, ayuda humanitaria, otros.
Además de fungir como “patrono ó empleador” de nuestras familias e incluso de varias familias, sustentándolas en el país porque allí están sin empleo y sin esperanza de tenerlo, esto es, hemos ejercido el papel de Estado.
Entonces señores y señoras Asambleístas: ¿Este esfuerzo por todos y todas reconocidos no merece un Senador ó Senadora, no merece más Diputados y Diputadas.?
Madrid-España. 1/6/2009
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