Por una Educación digna

Por una Educación digna
Demandamos la inversión del 4% del PIB que ordena la ley, por una educación de calidad

sábado, diciembre 13, 2008

Vuelve el PRI

Vuelve el PRI

Por Adolfo Pérez. Ingeniero Industrial y Vicepresidente de la JRD


El Partido Revolucionario Institucional (PRI), que ocupó el poder en México durante 7 décadas ininterrumpidas, se coloca hoy como el gran favorito para las próximas elecciones presidenciales a realizarse en el año 2012. Todo apunta a que 12 años de oposición serán más que suficientes para que los Priístas corrijan los entuertos del pasado y vuelvan victoriosos a gobernar la tierra del tequila y el mariachi.

El PRI gobernó durante 71 años, desde 1929 hasta el 2000 México no conoció un presidente que no proviniera de las filas del PRI. Fueron 14 presidentes en línea. Los hubo de izquierda estatizante como Lázaro Cárdenas y neoliberales a ultranza como el prófugo Carlos Salinas de Gortari.

El PRI tenía el control absoluto del poder hasta el 1997, cuando pierde la mayoría en la cámara de diputados, hasta ese momento definitivamente el PRI y México eran una misma cosa.

Sin embargo, para el año 2000 el PRI estaba completamente desacreditado y desarticulado. En su último gobierno, presidido por el economista graduado en la universidad de Yale, Ernesto Zedillo, se produjo la peor crisis económica que hayan padecido los mexicanos en su historia reciente. La crisis financiera denominada "el efecto tequila" causó una devaluación del 300% de su moneda, quiebra de empresas, fuga de capitales, desempleo, en fin, un panorama tétrico y desolador, que no fue mucho peor gracias a la colaboración estrecha del magnífico presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton.

Los resultados electorales del año 2000 desalojaron al PRI del poder. El candidato priísta Francisco Labastida Ochoa logró el segundo lugar con un 37%. La derecha, encabezada por Vicente Fox, candidato del Partido Acción Nacional (PAN), se hizo con el triunfo obteniendo un 43%. Esa derrota sumió al PRI en una crisis profunda. El partido que había sustentado su plataforma electoral en el control del estado estaba obligado a reinventarse; ya no era posible continuar con los esquemas del pasado.

6 años más tarde, en el 2006, el PRI todavía no era capaz de entenderse. La secretaria general, la profesora Elba Esther Gordillo, entró en una disputa con el candidato presidencial de entonces, que culminó con una escisión y un nuevo partido; el Partido Nueva Alianza. Este conflicto, sumado a la popularidad rebosante del jefe de gobierno del D.F. Y candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador, y a la estabilidad macroeconómica durante el gobierno del PAN, lanzó al PRI a un lejano tercer lugar. El priísta Roberto Madrazo apenas obtuvo el 22% de los votos. El ganador fue, naturalmente, el candidato del oficialismo y actual presidente mexicano, Felipe Calderón.

Ese tercer lugar al parecer si sirvió de escarmiento. A partir de ese instante las cosas comenzaron a cambiar en el PRI. Se produjo una reingeniería política profunda encabezada por la nueva presidenta del partido, la socióloga Beatriz Paredes. Con un plan maestro de trabajo bien definido, y un acuerdo del liderazgo para comprender que las corrientes internas no tienen que ser antagónicas sino más bien alternativas, el PRI consigue victorias resonantes en los procesos municipales y congresuales del 2007 y del 2008, colocándose como primera fuerza territorial en el país.

Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México; Beatriz Paredes, Presidenta del PRI y Manlio Fabio Beltrones, Jefe de Senadores, figuras principales para encabezar una boleta presidencial en las elecciones del 2012, han acordado mantener la unidad por sobre todas las cosas. Cada cual lucha incansablemente por su espacio, pero sin actuar de manera independiente, más bien interactúan para alcanzar el objetivo común: retornar el PRI al poder.

Hoy, como en sus mejores años, el PRI aparece puntero en todas las encuestas. La más reciente, realizada a principios de diciembre por la firma Buendía y Laredo, indica que el PRI atesora el 41% de la intención de voto, 5 puntos más que el oficialista PAN que cuenta con un 36%.

El PRI demostró que regresando a las causas que le dieron origen, generando estrategias electorales ganadoras con una buena selección de candidatos, pero sobretodo apostando a la unidad, era posible recobrar el impulso político del pasado. Desde ya es considerado el rival a vencer en el proceso electoral del 2009 y el más viable contendiente para ganar la Presidencia de la República en el 2012.

Así se encuentra el liderazgo del Partido Revolucionario Institucional mexicano en estos momentos; sin ofrecer tramposerías ideológicas y construyendo todos juntos el PRI del siglo XXI. Anótenlo, salvo que se caiga una viga del cielo, en el 2012 vuelve el PRI.

0 comentarios: